Suite Presidencial Ganapulso
Terminada en 2023, es la joya del hotel: 120 metros cuadrados en la planta sexta con terraza privada, mayordomo asignado y chef a demanda.
Ver la suiteNo somos una cadena ni una franquicia con logo repetido por media España. Ganapulso es un proyecto independiente que abrió en 2011 en un edificio de los años treinta del centro de Valencia, con 42 habitaciones, restaurante propio y dos salas de entretenimiento para adultos.
Los Mendoza llevaban desde los años ochenta con un hostal de doce habitaciones en la misma calle donde hoy está el hotel. Cuando el edificio de al lado salió a la venta en 2009, la familia se tiró a la piscina: lo compraron, lo reformaron entero durante dos años y lo abrieron como hotel en marzo de 2011 con veintiocho habitaciones. Nada de grandes inversores ni de fondos detrás, solo un crédito bancario y muchas horas de obra.
En 2016 hicimos la segunda reforma: sumamos catorce habitaciones más y abrimos el restaurante La Huerta en la planta baja. En 2019 empezamos a darle vueltas a la zona de ocio, y en 2021 abrimos el Salón Privado Black con tres mesas. Hoy seguimos siendo una empresa familiar, con doce personas en plantilla fija y muchos proveedores del barrio.
Nuestro titular es Carlos Mendoza Rivas, que empezó sirviendo desayunos en el hostal de sus padres. Ahora se encarga de que el hotel siga funcionando con la misma lógica de entonces: tratar bien a la gente y cobrar lo justo.
Ni una más. Preferimos contar lo importante que llenar la línea de tiempo de cosas que no aportan nada.
Abre el hostal familiar de doce habitaciones
Nace Ganapulso con veintiocho habitaciones
Ampliación y apertura del restaurante La Huerta
Abre el Salón Privado Black con tres mesas
Reforma de la planta sexta y la Suite Presidencial
Placas solares y certificación energética B
No tenemos un manual de marca de cien páginas ni un eslogan en inglés. Nos guiamos por tres ideas que aplicamos todos los días, desde la persona que hace las camas hasta el que lleva la contabilidad.
Cero protocolos vacíos. Si un cliente tiene un problema, lo resolvemos en el momento y sin pedir permiso a nadie. Y si no podemos, se lo decimos a la cara, sin excusas.
El ochenta por ciento de lo que entra en la cocina viene de productores valencianos que conocemos por su nombre. Pagamos por encima de mercado y preferimos trabajar con menos margen antes que con ingredientes de segunda.
El Salón Privado Black existe porque hay demanda y porque podemos hacerlo bien, pero es el veintidós por ciento de nuestros ingresos. Nunca vamos a poner el juego por delante del descanso de los huéspedes ni de las normas de juego responsable.
Somos doce personas fijas y unos veinte colaboradores en verano. Estos son los cinco responsables de área, los que llevan más tiempo aquí y los que conocen el edificio mejor que su propia casa.
Titular y director
Empezó sirviendo desayunos en el hostal familiar en 1987. Lleva el edificio entero en la cabeza.
Jefa de recepción
Diez años en el hotel. Conoce a los clientes habituales por su nombre y a sus perros también.
Jefe de cocina
Formado en el Cordon Bleu de Valencia y en dos arrocerías de la Albufera. Compra él mismo cada mañana.
Jefa del Salón Privado Black
Crupier profesional desde 2014. Forma al personal de sala en detección de conductas de riesgo cada año.
Mantenimiento y eficiencia
El que ha montado las placas solares y lleva el control de consumos del edificio. Nada se escapa.
Reservas y atención directa
Contesta al teléfono y a los correos en menos de dos horas. Es el primer nombre que oyes al llamar.
Jefa de sala del restaurante
Diez años en hostelería, cinco en La Huerta. La que recuerda qué vino le gustó al cliente la última vez.
Experiencia de cliente
Diseña las rutas y talleres que ofrecemos a los huéspedes. Se conoce la ciudad al dedillo.
Podemos cambiar la carta del restaurante cada semana, pero hay líneas rojas que llevamos trece años sin mover.
En las zonas de juego solo entra quien tiene 18 años cumplidos, aunque sea huésped del hotel o cliente habitual desde hace años. Se pide documento siempre.
El precio de la web es el precio final. Nada de cargos extra por wifi, por el gimnasio, por dejar el equipaje o por usar la piscina en verano.
No vendemos bases de datos ni compartimos información con terceros. Puedes consultar el detalle en nuestra Política de Privacidad.
Cambiamos la iluminación a LED en 2019, instalamos placas solares en 2024 y reciclamos el noventa por ciento de los residuos del restaurante.
Cuatro espacios que hemos ido levantando poco a poco, con obra propia y sin subcontratar nada a grandes constructoras. Todos están abiertos hoy al público.
Terminada en 2023, es la joya del hotel: 120 metros cuadrados en la planta sexta con terraza privada, mayordomo asignado y chef a demanda.
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Nuestro último gran proyecto, abierto en 2021: noventa metros cuadrados con tres mesas activas, crupieres propios y servicio de barra con coctelería de autor.
Ver el salón
Abierto en 2016 en la planta baja, con cuarenta cubiertos y una carta que cambia cada lunes según lo que traiga Vicent del Mercado Central.
Reservar mesa
Las placas solares de 2024 cubren el sesenta por ciento del consumo eléctrico del edificio, y la azotea se ha convertido en una terraza para huéspedes con vistas.
Más sobre el proyectoNo vamos a decir que somos los mejores de Valencia, porque no lo somos. Pero sí hemos conseguido algunas cosas de las que estamos razonablemente orgullosos.
4,8 / 5
Nota media de huéspedes en los principales portales
94 %
Ocupación media en temporada alta
42 %
Huéspedes que repiten al menos una vez
189.400
Noches alojadas desde la apertura
60 %
Del consumo eléctrico cubierto por placas solares
8
Reconocimientos del sector hostelero en los últimos cinco años
El hotel funciona gracias a una red de proveedores y colaboradores de Valencia y su área metropolitana. Preferimos pagar un poco más a quien tenemos a diez kilómetros que ahorrar con un intermediario que no conocemos.
Cuatro reseñas que resumen bien qué tipo de hotel somos. Están puestas tal cual las recibimos.
Vine por una boda al centro y me quedé tres días. La gente del hotel es de las que se acuerda de ti al día siguiente. El desayuno es brutal, con producto de mercado de verdad.
Volvemos cada año desde 2019. Lo que más nos gusta es que no ha cambiado el trato por el hecho de ser clientes habituales. Siguen tratándonos como si fuera la primera vez.
Estuve en el salón de juego y me llamó la atención lo serios que son con el control de edad. A mí me pidieron el documento tres veces en distintos puntos de la planta. Me parece bien.
El equipo de cocina nos preparó un menú especial sin gluten para toda la familia sin poner ninguna pega. Detalle que en otros hoteles te cobran aparte o directamente te dicen que no.
Escribimos de vez en cuando sobre Valencia y sobre cómo funcionamos por dentro. Sin marketing ni promesas huecas.
Un plan de dos días con Ciudad de las Artes, vermut en el Carmen y una noche tranquila. Con consejos para no pasarse con el juego.
Desmontamos los mitos de siempre: quién entra, cómo se fijan los límites y por qué el control de edad aquí no tiene ninguna excepción.
Estamos en la Calle Valencia, 5, a diez minutos andando del Mercado Central. Puedes reservar por web, por teléfono o directamente en recepción, que abre las veinticuatro horas.